
Cenicienta
Una invitación, un zapato perdido y una joven que quiere hacerse oír en esta nueva adaptación.
Relatos para dejar volar la imaginación con objetos cotidianos, lugares inesperados y personajes que inventan posibilidades mientras se sienten seguros.

Una invitación, un zapato perdido y una joven que quiere hacerse oír en esta nueva adaptación.

Luna planta semillas blancas y espera una cosecha que solo puede verse por la noche.

Bruno recibe un sobre sin palabras y descubre que no todas las cartas se leen con los ojos.

El erizo Simón prepara galletas para una fiesta, pero una punta cambia todos sus planes.

Una sombra llega al taller de Nico con una oreja de menos. La reparación exige encontrar la luz correcta.

Doro quiere terminar una nube perfecta, pero sus puntos se escapan con el viento.

Mina dibuja un mapa que solo se puede seguir con la nariz.

Lila guarda colores del cielo para compartirlos cuando la tarde termina demasiado pronto.

Roco intenta lavar un reflejo y aprende a cuidar una imagen sin tocarla.

Nora encuentra una puerta diminuta en su almohada y descubre un lugar hecho de sueños tranquilos.

Leo pide al viento que mueva su cometa y aprende a devolver lo que no puede guardar.

Pepa construye un telescopio con un tubo y encuentra constelaciones en los charcos.

Ivo encuentra un reloj que se detiene cada tarde y aprende que parar también es parte del tiempo.

Inés aprende a distinguir lo que ve de lo que espera encontrar entre las estrellas.

Una luciérnaga descubre que la luz también puede regresar cuando se comparte.

Nora aprende que algunas respuestas necesitan tiempo, compañía y varias preguntas.