☾ Lunacuento

La princesa y el guisante

3-5 años · 3 min · aprox. · Adaptación
Portada compartida con Cenicienta; cuento: La princesa y el guisante

Adaptación nueva y suavizada de un cuento clásico.

Había una vez un príncipe que vivía en un castillo rodeado de campos. Le gustaba conversar con las personas que llegaban de otros lugares. Deseaba conocer a una princesa con quien compartir su vida, pero su madre, la reina, desconfiaba de quienes se presentaban en palacio sin una larga lista de títulos.

Una noche de lluvia llamaron a la puerta. Era una joven empapada, con las botas llenas de barro. Dijo que era princesa y que la tormenta la había sorprendido en el camino. El príncipe le ofreció una toalla y un plato de sopa. La reina mandó preparar una habitación, aunque todavía no sabía si creer su historia.

Se le ocurrió entonces una prueba muy extraña. Colocó un guisante debajo del colchón y pidió que añadieran muchos colchones y mantas encima. Según una vieja historia que conocía, una princesa notaría hasta aquella pequeña molestia. La cama quedó tan alta que tuvieron que acercar una escalerita para subir.

La viajera agradeció la cena y se acostó. Se volvió hacia un lado, después hacia el otro. Algo le molestaba bajo la espalda, aunque no conseguía encontrarlo. Escuchó cómo se apagaba la lluvia y contó las campanadas del reloj. Al amanecer había descansado muy poco y tenía ganas de una cama sencilla.

Durante el desayuno contó lo ocurrido. La reina levantó los colchones y enseñó el guisante. Para ella, la prueba había funcionado. La joven lo miró con sorpresa. —Habría preferido que me preguntaras por mi hogar —dijo con suavidad. La reina comprendió que su desconfianza había convertido una bienvenida en una noche incómoda.

El príncipe y la viajera pasaron el día conversando. Se hicieron amigos y, con el tiempo, eligieron casarse. El guisante quedó guardado como recuerdo de aquella noche, pero nadie volvió a esconder nada bajo una cama. Desde entonces, los huéspedes del castillo encontraron sábanas limpias, una almohada cómoda y preguntas amables antes de dormir.

Un ratito para conversar

¿Y tú qué piensas?

  1. ¿Por qué llegó mojada la princesa?
  2. ¿Qué escondió la reina?
  3. ¿Cómo podrían haber recibido mejor a la viajera?