Descargar e imprimir el dibujo para colorear de La huella del dinosaurio →
Había una vez una niña llamada Tara que hacía muchas preguntas durante las excursiones. Su profesora le había enseñado a mirar con atención sin llevarse todo lo que encontraba.
Tara encontró una huella de tres dedos en el barro seco. No quiso pisarla. La dibujó, midió su largo y llamó a su profesora.
Juntas siguieron otras huellas hasta una colina. Allí había fósiles de hojas y una piedra con marcas pequeñas.
Tara no supo qué dinosaurio había pasado, pero escribió varias posibilidades. Dejó la huella protegida bajo una señal para que otros pudieran estudiarla.



